Los coloides del suelo es una estructura de partículas suspendida en el sistema de dispersión de un tamaño por debajo de 0,002 mm. Son la fracción más pequeña de las partículas. Como tales se pueden considerar óxidos de hierro y aluminio hidratados, minerales limosos, minerales amorfos, complejos limosos y húmicos y el humus. Las investigaciones científicas llevadas a cabo en los últimos años han demostrado que los coloides constituyen la parte más activa del suelo. Compuestos por iones de carga diversificada tienen la capacidad de unir el agua. Hinchándose o contrayéndose regulan las propiedades físicas del subsuelo, las relaciones acuáticas allí existentes y la temperatura. Provienen el secado de suelos que provoca la erosión. Crean una estructura del suelo en forma de terrones, crean un ambiente perfecto para el desarrollo de plantas y condicionan la aireación adecuada del subsuelo. Además son considerados como estimuladores del crecimiento de las plantas. Almacenado los elementos imprescindibles para su crecimiento y el correcto metabolismo, los liberan en el agua gracias a lo cual aumentan su accesibilidad para las plantas. Influyen también sobre las capacidades de almacenamiento de suelos, garantizando una reacción del subsuelo que favorece un desarrollo rápido y uniforme de los cultivos. Los coloides del suelo, siendo influidos por los factores ambientales bióticos y abióticos, crean agregados compactos que limitan sus propiedades físicas y químicas. Un papel muy importante en su desintegración desempeñan los ácidos fúlvicos cuya gran fuente es el preparado húmico THE TOTALHUMUS.